|
|
|
| | |||||||
| Blogs | | | Feeds RSS | | | Arcade | | | Buscar | | | Posts de hoy | | | Marcar como leído | | |
| Literatura Todo para Leer. Libros y más |
| | LinkBack | Herramientas | Calificar discusión |
|
#1 (Link directo)
| ||||
| ||||
| La muchacha de los ojos negros Contemplo las luces del viejo faro que antaño guiaba a los barcos en su regreso a casa, al abrigo de buen puerto, mientras paseo por el acantilado en un atardecer tranquilo y de temperatura más que agradable y aún sin llegar a divisarlas, adivino el vaivén de las olas mientras escucho su rumor al romper contra las rocas. A lo lejos creo ver la figura de alguien que está cerca del término de tierra firme, allí donde te asomas y la sensación de vértigo se hace evidente al contemplar allá abajo, muy abajo, el rompiente de las olas (algunos dicen que esa visión ejerce una atracción fascinante, como sí la mar te llamara para adentrarte y ser engullido por ella). Mientras me acerco me percato que se trata de una mujer joven y me entra la certeza, ante su ir y venir hacia el abismo, de que su intención no es otra que dejarse llevar por las olas y entregar su cuerpo a la muerte. Así que, ante tal evidencia decido dirigirme hacia ella despacio, como quién no tiene prisa, y saludarla con palabras afectuosas y en tono amigable. Al oír mi saludo se volvió y al contemplar aquellos ojos negros y profundos y el rostro cargado de tristeza mi intuición me dijo que no andaba muy equivocado en mis suposiciones. ¿Qué quieres? Me espetó en un tono entre asustado e imperativo. ¡Perdona! Solo estaba paseando, acostumbro a venir por estos parajes a menudo y al acercarme mi intención solo era ser amable; además me asusté al verte tan cerca del precipicio y pensé que tal vez te encontrabas mal y necesitabas ayuda. Me miró con una mirada cargada de ¿ temor, incertidumbre, desesperación? No lo sé, pero alargué mi mano y ella se dejó hacer mansamente mientras comenzó a llorar desconsoladamente y se abrazó a mí con fuerza. Era muy joven y muy hermosa; su ropa de marca y sus formas elegantes me indicaban que provenía de una familia acomodada e intuí que la había llevado hasta allí una historia de amor frustrado y quizás una incomprensión familiar; o sea, otra historia de amor incomprendido con final dramático o casi; la casualidad y el destino hicieron que esta vez no sucediera nada malo. Ana, porque así se llamaba la protagonista de esta historia, me contó todas sus desgracias, ocurridas a lo largo de su dilatada vida ¡con 18 años, quién lo diría! Había cometido el error, según ella, de enamorarse de una de sus amigas del colegio donde estudiaba; a la frustración del rechazo por parte de la persona que amaba había que añadir la vergüenza y el desconcierto producidos por los reproches hacia ese tipo de sentimientos por parte de sus compañeros y su familia y en su fuero interior eso le hacía pensar que era una persona abominable, despreciada por todo su entorno, al menos así se sentía cuando la encontré; su dolor, su angustia y su desesperación eran patentes. Me la llevé al bar del viejo puerto y sentados en una mesa del rincón más apartado me enfrenté a la difícil tarea de convencerla que no hacía nada malo; que el amor es libre y no se sabe cuando llega ni en que forma se manifiesta y que enamorarse de una persona del mismo sexo no era ningún pecado, ningún delito. Que había muchos hombres y mujeres que habían elegido esa opción y a pesar de todas las dificultades y problemas que eso les causaba al sentirse rechazados por una sociedad hipócrita y reaccionaria, luchaban por ser felices dentro de las pocas posibilidades que esa misma sociedad les procuraba, pero que no hacia nada malo por ser como era y sentir como sentía; para convencerla de mis palabras y procurar que se sintiera mejor le conté algunas historias referentes a esta clase de sentimientos, algunas verídicas y otras inventadas. Nuestra larga conversación y una infusión caliente en el estómago hicieron milagros y al final conseguí que se relajara. Ya era noche cerrada cuando la deposité en las cercanías de su casa, al menos había conseguido sonsacarle una sonrisa a su bello rostro y me fui de allí mientras ella esperaba en el quicio de su puerta a que me alejara. Me quedé tranquilo, con la satisfacción que da el saber que, al menos esta vez, dejaba atrás un corazón roto pero joven que no tardaría mucho en volver a sentir las punzadas de otro amor. Mientras me alejaba sonreía al evocar las muchas veces que a su edad yo y alguna que otra amistad de la juventud habíamos tomado la misma decisión (sin llevarla a cabo, por supuesto) de acabar para siempre con nuestro sufrimiento ante un desengaño amoroso. Hace años ya…..tantos años que mejor no recordarlo no vaya a ser que esta vez me entre la depre de la madurez mal llevada y me dé por pensar que la vida no es bella. Jose (Nuberu)
_____________________________________________________________________
------------------ Get Back From Voodoo! ------------------------ Mogollón de gente vive trístemente, y van a morir democráticamente y yo no quiero callarme... la moral prohíbe que nadie proteste, ellos dicen mierda y nosotros amén. |
|
| Herramientas | |
| | ||||
| Discusión | Iniciada por | Foro | Respuestas | Último post |
| negros | otrodiaparaser_80 | Humor | 1 | 16-ago-2007 15:09 |
| Analizando musica 2 Muchacha (Ojos de papel) | Gusilinguis | Música | 3 | 29-may-2007 14:29 |
| Como cortejar a una muchacha | Mariano! | Sitio Friki del día | 4 | 01-mar-2007 17:03 |
| Oración por la Belleza de Una Muchacha, de Damaso Alonso | Pitoloco | Literatura | 0 | 08-ene-2007 18:27 |
| Un par mas negros... | -juloo- | Humor | 3 | 13-nov-2006 16:57 |
| |