El chimpancé, ¿más evolucionado que nosotros? El chimpancé, ¿más evolucionado que nosotros?
Pues aún no se sabe, pero podría ser cierto, si utilizamos estrictamente la definición de evolución: cambio genético en las poblaciones. Una población está más evolucionada que otra si ha acumulado un mayor número de cambios en sus genes. El linaje de los chimpancés y el nuestro se separaron hace unos 6 millones de años, y desde entonces, quizá ellos hayan sufrido más modificaciones genéticas. Varias son las causas posibles: presiones selectivas más fuertes, tiempo menor entre generaciones, tasas algo mayores de mutación, tamaños poblacionales grandes (lo que aumenta la eficacia de la selección), diversidad genética inicial mayor...
Estamos hablando de cambios genéticos, que no tienen por qué traducirse en transformaciones notables del fenotipo (la forma del animal, su "funcionamiento", su comportamiento). A mí no cabe duda de que, en lo que respecta al fenotipo claramente visible, el hombre ha experimentado cambios de mucha mayor magnitud que el chimpancé. Piernas, cadera, glúteos, columna vertebral y base del cráneo se adaptaron al bipedismo, nuestras "manos traseras" se convirtieron en pies, las delanteras se acortaron y se hicieron más hábiles, la pelvis se acortó y ensanchó, nuestro cerebro y nuestra inteligencia se expandieron, la ovulación se ocultó, empezamos a nacer mucho menos desarrollados; los dientes se redujeron, el cráneo se infantilizó, el pelaje se redujo, la laringe se modificó y adquirimos el habla... Pero quizá esas importantes alteraciones externas se deban a un número no demasiado grande de variaciones genéticas.
El chimpancé ha podido sufrir un mayor númeo de cambios genéticos pero de menor efecto fenotípico, o de efectos ocultos, menos escandalosos (quizá en el metabolismo, el sistema inmunitario, o la producción de esperma...). Otra posibilidad es que los cambios evolutivos ocurridos en el linaje del chimpancé hayan sido realmente vistosos, pero que no dispongamos aún del conocimiento suficiente sobre esta especie como para detectarlos. Alguno dirá que no los vemos porque nunca los hemos buscado como consecuencia de nuestro antropocentrismo...
Un nuevo estudio* comparativo del genoma humano y el genoma chimpancé ha encontrado que, de unos 14.000 genes analizados, 233 han experimentado probablemente selección natural positiva durante la evolución de nuestros primos peludos, pero solo 154 lo han hecho en nuestro caso. La diferencia es del 51% a favor del chimpancé.
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