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CN Tower (Canadá)
(Quizás debiera ir en Informes freakis, pero lo importante es la imágen. Eventualmente, alguien con poder puede moverlo...)
En octubre pasado estuve en en el norte de los USA, concretamente en Ohio, y aprovechamos para ir a las cataratas del Niágara (desde el lado canadiense) y a Toronto. Son dos destinos que merecen la pena, os los recomiendo encarecidamente. Y ahora os voy a hablar de la Canadian National Tower, la construcción más alta del mundo con sus 553 m.
Es una torre de comunicaciones-observatorio pero también la han abierto como atracción turística ¡y qué atracción! Sólo mirar desde la base hacia arriba, marea. Dicen que, en un día claro, se ve la bruma que forma la caída de agua de las Niágara.
Pero comencemos por el principio. Localizarla es facilísimo, está en el Downtown de Toronto, junto al estadio Sky Dom, se ve desde toda la ciudad, está en todos los mapas y cualquiera al que preguntes te indicará como llegar: andando, en autobús o en metro. Nosotros llegamos andando después de un garbeo por las galerías comerciales.
Al llegar, ya impresiona desde lejos y, como he comentado, en la base ya alucinas.
Al entrar, te encuentras con la zona de servicios comunes: taquillas, baños, cafetería y tienda de regalos. Ésta es enooooorme y puedes encontrar todo objeto susceptible de contener una hoja de arce, además de jarabe de arce y reproducciones a cualquier tamaño de la Torre (vimos una que mediría tranquilamente 1.80 en forma de puzzle). Esta parte es de acceso libre. La entrada para subir a la torre nos costó unos 25 €, creo (la conversión de euros a dólares USA y de dólares USA a dólares canadienses agotó mis neuronas). Y además permite el acceso a una exposición muy curiosa situada en el sótano: decorados de película reales, es decir, usados en rodajes. Estaba, por ejemplo, el despacho de Otto Octavius en Spider-man 2.
Para llegar hasta arriba, primero recorres un corredor en espiral donde hay una exposición sobre la historia de Canadá y de la torre, con un alce disecado y un oso vestido de guardia nacional (lo juro); y después, subes en un ascensor que va muy rápido y que te pone el estomago en los pies, por lo menos a mí.
Y llegas al plato fuerte, que es, sin duda para mí, el suelo de cristal por el que puedes caminar a 342 m. de altura. Alucinante. Único, Y terrorífico. Pasé mucho miedo porque tengo vértigo, pero mereció la pena mil veces. Subimos de noche y se veía TODA la ciudad con sus lucecitas como si fueras en avión, era increíble.
Si tienes posibilidades económicas y temporales, hay un restaurante más arriba que gira, una vuelta en una hora. Se llama 360, claro
Datos prácticos:
Horario: de 10 a.m. a 10 p.m. (no tienes excusa para no entrar)
Página web: www.cntower.ca en inglés y en francés.
Esta es la foto de tan tremenda obra de ingeniería: |