| -Exactamente cuatro años atrás tomé la decisión de irme del país, más precisamente a España, desbordada por la inseguridad, tanto física como económica, sólo podía pensar en irme… sentía que este país ya no tenía salvación…
La decisión estaba tomada: comprar los pasajes y partir, (aclaro que tengo muchos familiares muy cercanos en España que me daban manija alentando el viaje y prometiendo casa y trabajo).
Pero sucedió que alguien, un alguien muy importante en mi vida me hizo cambiar de idea, puso sus pensamientos por escrito y me los entregó, aquí comparto algunos de ellos con ustedes, léanlos; valen la pena:
…me doy cuenta que no podría estar lejos de mi país, porque son las cosas de todos los días y las más simples, las más importantes, y son justamente estas las que faltarían, por ejemplo: ¿cómo pasar una navidad sin los estruendos de la pirotecnia y los regalos de Papá Noel, sin toda la familia y nuestra comida típica?. ¿Cómo vivir sin los desayunos con tostadas, galletitas y dulce de leche, o sin los asados de los domingos y la picadita previa, sin sentir el olor de nuestras casas, sin comerse un buen bife de chorizo cualquier día de la semana, sin visitar a nuestros amigos y familiares cuando tenemos ganas y por supuesto caer a cualquier hora con las facturas para el mate, o sin salir a caminar por el barrio donde los recuerdos de toda la vida nos sorprenden a cada paso, o ir de vacaciones y no comer churros en la playa, o sin mirar el pedacito de cielo que está sobre nuestras casas, o festejar los triunfos de nuestro equipo favorito frente al obelisco, o sin cantar el Himno Nacional y ponernos la escarapela en los días patrios?, en fin ¿cómo tener una vida sin las cosas esenciales que hicieron nuestras vidas?. Pero ya lo sé, tengo sólo diecisiete años y como dice mi papá, soy demasiado joven e idealista y no sé mucho de la vida real. Puede que tenga razón… Pero estoy seguro de algo: y es de que el mundo real lo hacemos todos, y si el resto de las personas fuera un poquito más idealista, probablemente tendríamos un país diferente. Porque muchos dicen: -me voy por uno años y cuando mejore la situación vuelvo. Pero la situación no mejora sola y si todos pensamos de esa manera, cuando queramos volver nos vamos a encontrar con un país fantasma, con el recuerdo de algo que ya no existe, o peor aún, nos vamos a encontrar con otra bandera y gente que habla otro idioma. Por eso no tenemos que irnos; no tenemos que viajar hacia otros países sino hacia la esperanza. Porque creo que una persona no puede sentirse feliz sin sus raíces, porque creo que es mejor ser alguien entre las ruinas que un fantasma en el paraíso, porque creo que la única forma de irme sería llevándome conmigo mis llanuras, mis cordilleras, mis ríos, mi mar y el fondo de mi mar, y mis tierras áridas y mis inundados y todas mis latas, entonces sí me iría, con treinta y siete millones de argentinos, con ellos sobre todo me iría a cualquier lado. Ya que como dice María Elena Walsh. “Por todo y a pesar de todo, mi amor, yo quiero vivir en vos”.
Y me quedé, y no me arrepiento. Pero esto es válido para mi, que tengo mucha gente que me ama y a quien amo a mi alrededor, comprendo que no son las mismas circunstancias para todos.
Conclusión: sólo me iría del país por un tiempo, para pasear, estudiar, conocer…pero nada más.
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Tenés la receta justa para hacerme sonreír, sabés lo que me asusta, sabés lo que me gusta estar con vos... |