Es mucho más emocionante ya que cada jugador puede decidir a que contrincante atacar cuando sus fichas llegan al centro del tablero. Yo he visto dos modelos, uno con forma de hexágono y otro con forma de flor. En los dos se respetan las reglas del ajedrez tradicional pero con algunas excepciones. Por ejemplo: Si das jaque al jugador de la derecha, el de la izquierda ha de intentar ayudar, el juego permite que se creen alianzas entre dos jugadores y, además, los peones, alfiles y reinas pueden elegir el camino cuando atraviesan el centro.
1. Los jugadores toman turno en dirección de las manecillas de un reloj. Es decir, después de ti el próximo jugador es la persona a tu izquierda. El primer jugador se determina al azar (como con un dado por ejemplo).
2. El primero que hace Jaque-Mate gana todo el juego.
3. Los peones se mueven directamente hacia adelante, pero cuando llegan a la división, la mitad continúa hacia el área del jugador de la izquierda, y la otra mitad a la derecha.