Es increíble como un pequeño zumbido puede arrojar miedo al corazón de un hombre adulto, y drenar su masculinidad en tan sólo un segundo.
Tan pronto ella saca su “juguete” favorito, o incluso cuando te da pistas de que lo quiere usar, la sinseguridad aparece, con una pregunta: ¿Por qué ella necesita eso? ¿Qué es lo que no estoy haciendo bien? ¿Estoy siendo reemplazado? ¿Y por qué tenía que ser tan grande?



.