Gastón Sessa volvió a protagonizar anoche un hecho de violencia difícil de explicar: ¿Qué le pasa al arquero de Vélez?
En esta ocasión, Sessa fue la noticia por una agresión inexplicable a Rodrigo Palacio. A los 25 minutos del primer tiempo, en una jugada sin peligro para el arco que defendía ni para su físico, el arquero saltó a recibir una pelota que venía del aire y, cuando vio que se acercaba el delantero, extendió su pierna derecha y le puso los tapones en la cara. Como consecuencia, el árbitro Héctor Baldassi lo expulsó y cobró penal para Boca.
"No lo dudé", explicó luego Baldassi. Y lo cierto es que la acción no dejaba demasiado margen para las dudas. La pierna extendida de Sessa en forma desmesurada hacía todo demasiado evidente. Y si alguien planteaba reparos, ahí estaba Palacio en el piso, tendido de susto y dolor, con dos marcas inequívocas (una en la frente y otra en el pómulo derecho) del paso de los tapones del arquero por su rostro.
SESSA NO DEBE JUGAR MAS!!!!
UNA PATADA DE TERROR
DOS MARCAS PARA EL RECUERDO
RODRIGO PALACIOS ATENDIDO POR LOS MEDICOS
TAPA DE OLÉ
Los antecedentes. Si ésta fuera la primera actitud incorrecta de Sessa, se podría interpretar que el jugador atraviesa un mal momento. O que tuvo un rapto de violencia. Pero, a los 34 años, accciones como ésta son moneda corriente en él. La primera de ellas fue en octubre de 2002: en un partido con San Lorenzo, enojado con los fallos de Sergio Pezzotta, lo agarró del cuello.
Aquella vez, más allá de lo repudiable del hecho, se pudo pensar que actuó bajo "emoción violenta", como se diría en términos penales. "Estoy avergonzado. Estaba fuera de mí. Sin pretender justificarme, quiero pedir disculpas públicamente", se confesó un par de días después. Y se definió como "un tipo tranquilo, que disfruta del fútbol".
Más actos vergonzosos. Los hechos que siguieron en la carrera de Sessa desmienten sus propios dichos. El mes último, en pleno partido por la Copa Libertadores, insultó a su compañero Maximiliano Pellegrino y le pegó un cachetazo, en Porto Alegre. Unos días más tarde, en Córdoba, frente a Belgrano, le tiró un pelotazo en la cara a un alcanzapelotas y, al rato, se tomó la zona de los genitales ante la cámara de un fotógrafo. Por estos últimos actos, recibió una condena de diez días de prisión en suspenso.
En agosto último, corrió a Lucas Castromán hasta el vestuario enojado por la infantil expulsión del delantero de Vélez. Lo tuvieron que frenar entre Bustamante y el utilero. Esta vez, nadie lo corrió a él. Las insólitas reacciones de Sessa tuvieron otro capítulo, aunque es posible que no sea el último...
¿Qué le pasa a Sessa? ¿Vélez tendría que tomar medidas drásticas con el arquero? ¿Cuándo influyó su expulsión en la victoria de Boca?